
Es cierto, no es que seas troll, lo que pasa es que siempre tienes la razón. Tus comentarios no son troll, son atinadas observaciones de cómo todos los demás están mal y tú eres el poseedor de la verdad absoluta, escribiendo o diciendo lo necesario para demostrarlo y comprobarlo. Y ya que estamos en eso, los demás tienen una terrible redacción y manera de escribir, por no mencionar la falta de calidad en el contenido en todo con lo que te topas en Internet… ¿te suena familiar? ¿Te consideras a ti mismo un troll?
Trollear es ser incapaz de contener esa necesidad de decir “estás mal“, “estás equivocado“, “no sabes nada” o cosas peores: “No sabes nada de Google“, “no sabes nada de hackers“, “no sabes de lo que estás hablando“, “Nokia está mal“, “todo el universo está mal“. Está bien, tal vez es un poco exagerado pero debajo de este post hay una sección de comentarios donde tienes la libertad de decirme que estoy mal en mi explicación (lo cual por cierto, te convertirá en un troll).
Existen dos tipos generales de troll, aquellos que hacen o dicen cosas con el afán de hacer que las demás personas opinen y obtener su atención -y el apoyo de otros trolls-, y los que realizan esta actividad para llenar alguna especie de necesidad extraña y oscura en su terrible corazón, por ejemplo los que se meten con cuestiones de salud o raza. De acuerdo a un psicólogo especialista llamado Dr. Simon Rego que es el Director de Psicología en el Centro Médico Montefiore, la actividad del trolling no está sujeta únicamente a la maldad que reside dentro de una persona, sino que en la mayoría de los casos las personas escriben o dicen cosas “mala onda” porque piensan que lo que saben representa la verdad.

Sin embargo trollear puede resultar muy divertido. Puede ser divertido insultar a alguien que acaba de decir algo muy, muy malo, mal intencionado o lleno de ignorancia y aunque existen muchas víctimas potenciales de esta actividad también hay muchos casos en los que el trolling puede ir más allá de solamente criticar a otra persona, es decir, de hacer travesuras solo por diversión, por ejemplo:
“Si trabajara en un bar durante el día de San Valentín le pondría un anillo de compromiso falso a todas las bebidas para las chicas“.
“Elige un número telefónico al azar y manda el mensaje “estoy embarazada“”.
“¿Supiste de ese chiste que no se le puede contar a los gays? No te lo puedo contar“.
Ciertamente estas no son conductas recomendables y mucho menos aceptables, pero son divertidas, especialmente porque no nos están ocurriendo a nosotros, y podemos conocerlas gracias a los muchos chistes que existen en internet relacionados al trolling en muchos sitios web que se dedican a recopilar chistes gráficos o troll como este:

Te invitamos a que dejes tus comentarios sobre este post.
Fuente: Gizmodo






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